Desde el interior observan

14.7.09

Psychotic Interlude

No entendía muy bien lo que pasaba. Estábamos cómodos, acostados bajo lo que parecía ser un árbol. Ella me abrazaba estrechamente. No hacía falta decir nada, todo estaba perfecto así. En realidad, estaba todo casi perfecto. Dos detalles llamaban mi atención. Primero, sabía que ella ya no existía. Segundo, no me sentía totalmente yo.

Frank – Me gusta estar así…
Guada – A mí también.
Frank – …
Guada – Qué pasa? Estás rarito…
Frank – Nada. No sé…

Mientras esa conversación con alguien imposible continuaba, vi algo que me dejó helado. Los vi acercarse. Cada uno con su cuerpo, tan tangibles como yo o como la belleza al lado mío. No lo podía creer. Trataba de convencerme de lo imposible de la visión pero era inútil. Mike y Alfred se acercaban cada vez más. A pesar de que venían de frente, ella parecía no notarlos, estuvo tranquila todo el tiempo. A mí me era imposible estar tranquilo con esas dos bestias acercándose.

Guada – Qué pasa, tontito?
Mike – Sí, qué pasa… tontito?
Frank – No, nada… No pasa nada...
Guada – Seguro?
Mike – Seguro?
Frank – Sí, seguro.
Guada – Mmm… bueno.
Mike – Al, llevatelo.
Alfred – A la orden, oh capitán, mi capitán!
Frank – Qué!?
Mike – Sí, vos te vas con Al, y yo me quedo acá… Con ella.
Frank – No!

Al fin comprendí por qué tenía tanto éxito en mis matanzas. La fuerza de Alfred era imparable. Me tomó del brazo y fue como si una trampa de osos se cerrara alrededor de mi carne. Luché por quedarme junto a Guada, pero Alfred me arrastró lejos como si nada. Vi cómo Mike tomaba mi lugar a su lado. Lo peor de todo fue que ella no notó la diferencia, fue como si nunca me hubiesen arrancado de su abrazo. Alfred se detuvo en seco. Estábamos lejos, pero aún podíamos escuchar lo que decían.

Alfred – Vamos a divertirnos ahora… jejeje.
Frank – No! Guada!!!
Alfred – Jaja, No te escucha. Lo escucha a él, pero te ve a vos. Es perfecto.
Frank – Soltame, hijo de puta! La tengo que ayudar!
Alfred – Ya te dije, no vas a poder. Ahora shhh, escuchemos…

Guada – En serio estás bien?
Mike – Sí, hermosa… Vos estás bien?
Guada – Mmm, sí…
Mike – Segura?
Guada – Estoy muy bien, no puedo estar mejor. Pero hay algo que me molesta…
Mike – Decime qué es?
Guada – Es que no sé qué es. Sólo sé que hay algo que me molesta, lo llevo dentro y no lo puedo sacar.
Mike – Es lo peor cuando pasa eso. Pero te podés deshacer de lo que te molesta...
Guada – Cómo?
Mike – Fácil. Acabando con todo.
Guada – No…
Mike – De hecho, sí. Si es algo que llevás adentro lo que te molesta, te abrís, lo sacás y listo.
Guada – Fran!
Mike – Sí. La sangre te va a lavar. Va a expulsar todo lo malo que tenés adentro y vas a quedar limpia, sin nada malo en tu interior. Como nueva para empezar otra vez. Creeme.
Guada – No sé… Tengo miedo.
Mike – Yo estoy con vos, no tengas miedo.

Con toda la desesperación del mundo sobre mis hombros vi cómo se pasaba el cuchillo que le había entregado Mike por las muñecas y volvía a acostarse a su lado. Él la abrazó y me miró directamente a los ojos por encima de la cabeza de Guada. Alcancé a ver una sádica sonrisa entre las sombras de su rostro. Los ríos de sangre que fluían de sus manos iban creciendo al tiempo que ella le decía algo a Mike, algo que no logré escuchar por la carcajada de Alfred. En ese momento me soltó. Salí disparado hacia donde se encontraban Mike y lo que quedaba de Guada. Cuando llegué, él se levantó y se retiró riéndose. La sacudí, la golpeé suavemente, le hablé, le grité… Desde sus pupilas perdidas manaba luz. Una luz que iba creciendo linealmente.
Esa luz me cegó cuando abrí los ojos. Estaba mareado y todo se veía borroso. Hacía frío y estaba mojado con algo pegajoso. Me incorporé con mucho esfuerzo y una puntada de dolor en la espalda me flageló como un látigo. Con el dolor vino el recuerdo. La Morocha ya no estaba en el sillón y la mitad de mi sangre ya no estaba en mis venas. “Vendetta”, pensé.

13 Víctimas:

Guillermina dijo...

Genial, Milord.
Como siempre.


Ahahhaa, convide la próxima vez.

Rev. Henry Kane dijo...

Los nudos de esta telaraña están cada vez más apretados...
Podrá Frank liberarse de estas dos entidades que disputan su cuerpo?
Matará Alfred a los otros y se dedicará el resto de su vida al placer de pulverizar huezos y reventar órganos?
Será todo esto el comienzo del oscuro reinado de terror psicológico de Mike?
Me muero por saberlerlo, diantres.
Guada no estaba muerta, acaso?

Esto se vuelve cada día más complejo.
Confieso que Ello Puro es mi telenovela favorita.




Ya está, lo dije, lo dije...

Frank dijo...

Gracias. No exageren.
Sí, guada estaba muerta, pero como todo pasó dentro de mi cabeza y mientras estaba inconsciente... Bueno, acá adenro todo puede pasar.

Tendrá que esperar, Reverendo, para saber las respuestas a sus interrogantes.

Ananda dijo...

Ajá, eso es lo que queria! Ya sabrán que le decia Guada a Mike... Me encanta cuando las cosas se van retorciendo cada vez más.





Salud.

Guillermina dijo...

Reverendo: Es huesos, no huezos. Animal!
Hago uso de este blog, ya que al mio ni lo pisa, para decirle que quiero el divorcio. Estoy MUY enojada por la falta de... de qué sería? La falta de bolilla que le presta a mi blog.
Salud.

Frank: No exagero, ya te dije lo que pienso.

Ananda: Hola!

Frank dijo...

Ni Mike ni Alfred ni Frank se hacen responsables de los resultados de los acontecimientos por venir.

Mauricio De Benedetto dijo...

Frank, tu estilo siempre me atrae, ya lo sabés, pero debo admitir que no me cierra Mike como personaje: me parece que como identidad se cruza y se superpone demasiado con la de Alfred, en el contexto de tus relatos.

Creo que los textos con Mike son menos logrados que los que sólo manejaban la dualidad originaria, Alfred/Frank.

Con afecto sincero, me despido.

Rev. Henry Kane dijo...

Guillerminita: Te respondí en tu blog. Pido públicas disculpas por haber escrito "huezos" en lugar de "huesos", la verdad, un error imperdonable para alguien como yo. Haré lo posible que no vuelva a suceder.

Guillermina dijo...

Jajjajaa,
disculpas aceptadas!

Frank dijo...

Concuerdo con el Gringo. Es al pedo.

gis dijo...

buenisimo, sí! vendetta!

Ananda dijo...

Gui, perdón, no vi tu saludo: Hola!
Sé que no me comparo con el Reverendo, pero me estoy por dar una vuelta en tu blog, hasta entonces!

Guillermina dijo...

Ananda!
Ayayayya, date una vuelta cuando quieras...! Suuuuuper bienvenida!


Besos!